La Gestalt

Gestalt significa totalidad. Se contempla la vida como una gran Gestalt (ciclo), que pertenece y se encuentra en la naturaleza, siempre en movimiento. El organismo tiene la capacidad de autorregularse mediante un proceso completo que se inicia con una necesidad y finaliza al haber cubierto esa necesidad, dando lugar al reposo desde el que se pueda generar una nueva necesidad.

Los creadores de esta terapia son Laura Perls (psicóloga, Alemania, 1905-1990) y Fritz Perls (médico neuropsiquiatra y psicoanalista, Chicago 1893-1970). Reconocidos anarquistas de origen judío, huyen de la Alemania nazi para establecerse en Johannesburg, África del sur. Los Perls empiezan a desarrollar esta forma de terapia en los años 40; más adelante, se trasladan a los EE.UU, donde la establecerían como Terapia Gestalt. En 1952, abren el primer Instituto Gestalt en su piso de Nueva York y empiezan a diferenciarse en su manera de entenderla, dando lugar a las dos grandes corrientes que actualmente caracterizan esta terapia.

Fritz Perls por un lado, lidera la Gestalt de la costa oeste junto con Isadore From, Paul Goodman, Elliot Shapiro, Paul Weiss y Richard Kitzler. Estos promueven “siente y experimenta”, sin teoría. Para ellos, el individuo en sí es un referente para si mismo en el entorno. Por otro lado Laura Perls lidera la costa Este representada por el New York Institute, defendiendo que el individuo surge de la relación de su organismo con el entorno, lo que a mi entender vendría a ser ”date cuenta” y ”asume las consecuencias”.

Ambas corrientes coinciden en que con el surgimiento de una necesidad, nace una Gestalt. Dentro de ese proceso al que llamamos Gestalt, se dan diferentes momentos que se pueden diferenciar entre sí y estos, pueden ser interrumpidos mediante diversos mecanismos de evitación de la experiencia. Cada vez que evito el contacto, tiene lugar una Gestalt incompleta. Esta, va a buscar completarse, y al hacerlo sin éxito, potencia la insatisfacción personal y de ahí, no solo surgiría la neurosis, se potencia.

En una sociedad donde el estado de bienestar nos garantiza la felicidad, ser neurótico es casi una consecuencia de esa forma de civilización. La neurosis se refiere a aspectos psíquicos conductuales en los que soy incapaz de proporcionarme lo que sea que necesito para satisfacer mis necesidades, sin embargo, a diferencia de la psicosis, soy capaz de darme cuenta de que me siento insatisfecho.

Durante las sesiones de terapia, desde la Gestalt, me centro en identificar lo más urgente qué ha llevado a la persona a la necesidad de hacer terapia y como esta persona entra en conflicto con su entorno, abrazando de este modo las dos corrientes gestalticas, concentrándome en lo que pueda resultar más útil para el trabajo de la terapia en si. Dicho de otro modo, hago un análisis de como piensa, respira y se relaciona su neurosis con el entorno y consigo mismo.

La técnica funciona si la persona realmente quiere impulsar un proceso de crecimiento personal y está dispuesta a identificar todas aquellas necesidades que no es capaz de resolver sola. Antes de empezar la terapia, se establece un compromiso de trabajo mediante objetivos concretos y alcanzables que se pueden ir actualizando durante el proceso terapéutico. A partir de los recursos de los que la persona ya dispone, adecuo el trabajo a su ritmo, ofreciendo herramientas que le sean útiles para su satisfacción y desarrollo vital.

En la Psicoterapia Gestalt que yo trabajo, las bases teóricas me sirven de guía en relación a los objetivos del cliente. Surge a partir del Psicoanálisis, al diferenciarse de este mediante tres pilares básicos: los padres (el vínculo en la triada mama-papa-hijo), la sexualidad (libidinal-creativa) y la muerte, entendida como proceso de transformación (el crecimiento de por sí lo es, la separación del conyugue, un cambio de domicilio o de trabajo, por ejemplo). Así mismo, hace hincapié en la percepción del tiempo (en especial en el centrase en el “aquí y ahora”), en el darse cuenta y en el tomar responsabilidad dentro de las circunstancias personales en relación a las consecuencias que se derivan de sus acciones.

En esta terapia se busca impulsar el proceso de crecimiento personal en pro del desarrollo del potencial humano, se invita a ejercer natural y responsablemente nuestras posibilidades personales, confiando en nuestra biología.

Cuando la sociedad demanda personas adaptadas, exige que se desempeñen papeles que funcionen como partes de un todo y ahí se pierde la integridad individual, porque lo que es bueno para unos, no tiene porque serlo para otros. Muchas personas dedican su vida a formar un concepto de lo que deben ser por lo que socialmente se supone que es correcto, en lugar de actualizarse tal como son para poder exaltar sus vivencias de una manera auténtica y espontánea, a su manera.

Una persona que vive según sus necesidades, establece referentes propios arraigados en su experiencia vital, es constructiva y no puede ser predecible porque no vive cumpliendo expectativas; al respetar sus derechos reconoce los de los demás.

Bajo mi punto de vista, la Psicoterapia Gestalt es una mirada holística de la vida que ofrece herramientas concretas para poder vivir un contacto más satisfactorio como ser humano que forma parte de la naturaleza, es decir, en relación consigo mismo y en su entorno.