Verónica Lamur es mi nombre artístico y como reconozco mi autoría en todo lo que hago profesionalmente. Me llamo Verónica Aparicio Moya. Decidí conservar mi nombre porque me encanta como suena y lo que significa: la que porta victoria a través de la verdad.

Lamur, como apellido, lo adopto en 2017 por varios motivos. El principal, hace referencia a una figura del teatro clásico romano: los lemurs. Dentro de una obra de teatro clásico romano, un lemur es un personaje que sin usar una forma definida, ocupa una posición límite, habitualmente entre los vivos y los muertos. De este modo, su función es servir de comunicador entre mundos. A nivel abstracto esa idea me gusta mucho tanto en lo artístico como en lo terapéutico. Así mismo, varios autores a los que admiro, como por ejemplo Alejandro Jodoroswky, hablan de la importancia de alumbrarse a uno mismo y como renombrarse puede representar un cambio vital como acto de compromiso con lo que uno como adulto quiere desarrollar, independiente del legado familiar.

Nací una mañana de jueves soleado en Girona (Catalunya, España), en verano. Mis raíces familiares provienen de Málaga por parte de mi padre y de Almería por parte de mi madre. Siendo mis padres unos niños, allá por los años sesenta, mis abuelos emigraron a Catalunya en busca de una vida mejor.

Los primeros pasos de mi vida los dí en Sant Feliu de Guíxols, un pueblo marinero de la Costa Brava.

Sant Feliu de Guíxols, Girona

A mis tres años de edad, mis padres se mudaron a Salt, un municipio situado al oeste de la ciudad de Girona, colindante con esta, donde por motivos laborales se instalaron. A los 17 años empecé a vivir por mi cuenta. A lo largo de mi vida adulta he viajado por gran parte de Europa y en algunos lugares me he quedado a vivir durante largos periodos de tiempo. Han habido lugares que me han calado tan hondo, que también siento que soy un poquito de allí: Begur, Barcelona, La Floresta (Bcn), Montpellier (Francia), Formentera, Ibiza, Bilbao, Berlín (Alemania), Las Palmas de Gran Canarias, Alghero (Sardegna, Italia) y Madrid, mi residencia desde 2019.

Actualmente estoy cursando el master ”Especialista en Nuevas Constelaciones familiares” impartido en Inconsfa de Madrid, centro que dirige Brigitte de Champetier y en proceso de obtener el Grado universitario en Psicología clínica a través de la U.N.E.D.

Empiezo a desarrollarme como Psicoterapeuta en el 2005, al inscribirme en la formación de Terapia Gestalt en “Espai lúdic, escola Gestalt de Cataluña”, Barcelona (2005-2009). Los tutores de la formación fueron Quim Mesalles y Mª Angeles Jorge. En el 2010, después de lograr las practicas y presentar mi trabajo final, obteniendo así mi titulación certificada por la AETG, abro mi primera consulta en Girona. La ilusión por salir adelante, convirtió al proyecto en una realidad sostenible en el 2012.

Desde entonces, he colaborado con varios centros orientados a la salud mental y/o corporal por toda la geografía española. También he dado clases dentro de la formación de Constelaciones familiares que Carme Tuset Padró dirigió hasta junio de 2018 en “Espai lúdic, escola Gestalt de Catalunya” (2013-2015).

Pertenezco a la última generación que cursamos C.O.U. oficialmente en España ( 1998, “IES Salvador Espriu” Salt, Girona). Después, estudié un Ciclo Formativo de Grado Superior:  “Laboratorio de análisis para el diagnóstico clínico de muestras biológicas” en Olot, Girona (1998-2000). Más tarde, me saqué un master en derecho laboral en la escuela de estudios empresariales de Girona (2001).

Debido a la dificultad que implica trabajar de forma estable en hospitales públicos, varios trabajos precarios y mi gran pasión por las artes escénicas, estudio Psicología Humanista Gestalt (2005-2009).  Me pareció muy interesante el hecho de encontrar el conocimiento arraigado en mi propia experiencia y que uno de los tutores de la formación, Quim Mesalles,  al ser licenciado en arte drámatico, planteaba el temario a partir de juegos escénicos, de manera que mis impulsos artísticos quedaban cubiertos de manera indirecta.

A través de la Psicoterapia Gestalt, encontré herramientas que me han ayudado a transitar algunas experiencias dolorosas de mi vida, mejorar mi capacidad de escucha y la calidad de mi comunicación verbal.

Gracias al enfoque gestáltico, pude tomar conciencia sobre las habilidades y dificultades que encuentro en el desarrollo de mi día a día, reconociendo el hecho de que vivir, implica un continuo aprendizaje.

Imágenes que ilustran una de las partes teóricas de las que habla la Gestalt, figura-fondo.

Gracias a la sacudida que la Psicoterapia Gestalt tuvo sobre mi personalidad, me sentí fascinada por la psicología y decidí apartarme un tiempo de las artes escénicas para centrarme en mi formación como psicoterapeuta. Años más tarde, en el 2016, hice lo mismo pero al revés, y me centré durante 7 años solo en mis facetas artísticas, en especial a la música, hasta lograr la manera de combinar ambas, que es lo que realmente me hace feliz a nivel profesional, encontrado de ese modo mi gran pasión: el desarrollo humano a través de lo creativo.

Volviendo al hilo, después de acabar mi formación en Gestalt, en el 2009, me adentré por voluntad propia como paciente del psiquiatra Manuel Rodriguez, en el hospital público de Formentera, donde vivía en aquel momento. Gracias a esta experiencia, pude apreciar de primera mano la contribución de la psiquiatría al mundo de la salud y el conocimiento que nos aporta esta rama de la ciencia acerca de la salud mental. En la sala de espera, pude contactar semanalmente con personas de diagnósticos diversos, que enriquecieron mi conocimiento con respecto a las psicopatologías, y me ayudaron a valorar que la medicación, en algunos casos, puede resultar un apoyo eficiente para salir adelante, aunque personalmente nunca lo he llegado a necesitar. Aprendí a reconocer aspectos de mi idiosincracia y profundicé en mi misma allí donde con la Psicoterapia Gestalt no había podido llegar.

Después, gracias al Reiki, la Kinesología, algunos trabajos con Regresiones, Registros acásicos, Hipnosis Ericksoniana, Meditaciones budistas, Zen, Yoga Kundalini, Chi kung, Aikido, Terapia Craneosacral y algunos trabajos con Osteopatía, Homeopatía, Flores (Bach y Atlántida)  y Cristales, pude contactar y  satisfacer algunas necesidades más espirituales, siempre con una intención firme de enraizar mi experiencia de vida espiritual en lo terrenal (2003-2011).

En el año 2012 encontré la formación en constelaciones familiares que Carme Tuset Padró dirige. Me siento enormemente agradecida con la influencia que este trabajo ha tenido en mi vida, ya que al ser un método fenomenológico enfocado a la solución, me ha aportado salidas reales a temas que parecían imposibles de resolver, y si bien es cierto que algunas cosas no tienen solución, gracias a este trabajo he logrado enfocarlas de un modo llevadero. Teniendo en cuenta que mi vida no solo está condicionada por mis propias experiencias, también con la memoria del linaje familiar al que el pertenezco, este método sistémico además, me ha aportado un conocimiento muy valioso dentro de mi formación de Psicoterapia.

Actualmente estoy ampliando mi conocimiento en psicoterapia tras retomar mi carrera después de estar 7 años entregada a mi carrera artística. Curso un master en Inconsfa de Madrid: ”Especialista en Nuevas Constelaciones” dirigido por Brigitte Champetier de Ribes y el Grado en Psicología Clínica ofrecido por la UNED (desde octubre de 2022).

Considero que las terapias que facilito son un espacio de formación porque creo que como personas estamos en constante evolución, que la vida es un danza, un movimiento continuo. Este es el principal motivo por el que mis clases pretenden ser un lugar de crecimiento personal, pues entiendo que se trata de un espacio de intercambio y de ahí, del desarrollo del potencial creativo humano.

Así mismo, considero que estas  herramientas deben estar al alcance de quien las crea útiles para si, por eso siempre estoy disponible como mínimo para escuchar de qué se trata, y aunque tengo una tarifa concreta, que varia según los precios establecidos de mercado, estoy abierta a otro tipos de intercambios, siempre pensando en facilitar el acceso al trabajo que ofrezco.

Me fascina contribuir socialmente a generar relaciones basadas en la ganancia mutua, apostando por proyectos donde el valor humano es lo prioritario.

Muchas gracias por el interés.

Un saludo!

Verónica Lamur

Psicoterapia creativa