Son un método de trabajo terapéutico que resulta muy útil por su rápidez,  porque está enfocado a la solución. Resulta excelente para aquellas personas que quieran lograr imágenes claras acerca de las implicaciones sistémicas que de forma oculta generan dificultades en su día a día. Por lo general, estas dificultades se caracterizan por repetirse a lo largo de la vida en alguno o varios ámbitos de su vida.

El precursor por excelencia de las constelaciones familiares es Bert Hellinger. Trabajó activamente en este campo desde los años setenta hasta que murió en 2019, a la edad de 93 años.  Lo más significativo de su trabajo es que gracias al trabajo de Psicodrama propuesto por Virginia Satir (1916-1988), descubrió que cuando una persona se pone a representar a otra en una situación concreta, el representante accede a la información emocional de lo que está viviendo el representado. 

Para comprender esta dinámica, hay quien acude a lo que el escritor, biólogo y bioquímico Rupert Sheldrake denominó “resonancia mórfica”. También conocido por “Campo morfogenético”, sería donde se halla la información transpersonal (memoria del linaje familiar). Un ejemplo que podría ser útil para comprender la naturaleza del “Campo morfogenético” es el movimiento sincronizado de las bandadas de pájaros en sus movimientos migratorios. La “Resonancia mórfica” hace referencia a los aspectos heredados de la psiquis familiar, ampliando de este modo la psique de la persona a un abanico de conocimiento vital más amplio, que no solo pertenece a la propia experiencia. Es necesario reconocer que si bien este concepto es interesante, la “resonancia mórfica”, el “campo morfogenético” o “campo”, es un concepto teórico que no está demostrada científicamente.

Mi experiencia con las Constelaciones familiares es muy satisfactoria, es un método que me ha funcionado tanto como cliente como terapeuta y eso, es lo más importante para mí, a banda de que científicamente no se pueda explicar. Me consta que hay personas que lo consideran una pseudoterapia, y lo critican activamente, tanto su validez como la ética clínica de aquellos profesionales que lo desarrollan. Respeto sus puntos de vista, por eso lo he querido incluir en este artículo y quiero añadir que entiendo que no todo puede funcionar por igual a todo el mundo y que por el momento, ni a mí ni a ninguna persona que yo haya atendido le ha generado ningún perjuicio.

Bajo mi punto de vista, es imprescindible tener en cuenta también que la época en la que vivimos es muy científica, entonces, en el imaginario colectivo, lo que se puede demostrar tiene más valor que lo que no. Para mí, lo importante son los logros, no tanto entender cómo o porqué funciona. La filosofía, la psicología, la sociología, las religiones o la antropología sirven para ampliar el conocimiento del que disponemos como seres humanos. El trabajo que se plantea con las Constelaciones familiares tiene muchos aspectos en común con la Psicología sistémica. Es difícil comprender un trabajo que en esencia es amoral, pues al tratarse de un fenómeno, es algo que ocurre. Yo misma, he ido a talleres de Constelaciones Familiares en los que he visto cosas que no me han gustado, aún así, en cualquier caso, me han resultado útiles. Creo que es muy sano tener una opinión propia, un espíritu crítico, poder posicionarse ante las cosas y reconocer si algo me conviene o no.

Como decía antes, las Constelaciones Familiares, al tratarse de un trabajo fenomenológico, es decir, un conocimiento al que se accede a través de la vivencia, todo lo que desarrolle en esta explicación se podría decir que podría llegar a estorbar a la autenticidad o la fuerza de que lo experimentes, es decir, podría estar enturbiando tu percepción sobre la experiencia que tú pudieras tener, al fin y al cabo, hablo de mi experiencia, pero también pienso que es necesario explicar cómo se hace para poder contextualizar como se desarrolla y de ahí que puedas valorar si te puede interesar asistir a un taller.

Cada persona vive las cosas de una forma única y es cierto que en las Constelaciones Familiares no existe una técnica definida para desarrollarlo. Cada trabajo es distinto, aunque se haga con la misma persona y normalmente, se aconseja no contar lo que se ha vivido durante el trabajo, pues la fuerza que la vivencia contiene se podría perder al explicarlo. Imagina el juego del teléfono, a medida que se va traspasando el mensaje, este se va transformando, es divertido en cuanto a que la fuerza de la verdad del mensaje inicial, se ha convertido en otra cosa.

En el trabajo desarrollado por Bert Hellinger, se ha ido observando que hay variantes que se dan de forma común en los sistemas familiares, independientemente de la cultura a la que se pertenezca, entendiendo a la humanidad como una sola raza. Estas variantes se han denominado “los órdenes del amor”, que pueden servir como la teoría que daría base a este método, siempre y cuando esta no moleste a la práctica.”Los órdenes del amor” hacen referencia sobretodo a ciertos aspectos que se dan relacionados con la posición que ocupa cada uno dentro del sistema en relación a los otros, de hay el nombre con el que conocemos este método.

Los órdenes del amor en este momento son: 

-El vínculo (derecho a la pertenencia).

-La jerarquía (el órden de llegada a la familia).

-El equilibrio (entre el dar y el recibir).

-Asentir a la vida (reconocimiento de las cosas tal y como son, como fueron y serán).

Para comprender como se desarrolla el trabajo de las Constelaciones familiares, podríamos decir que “es una especie de teatro”, aunque realmente no lo es, porque no es un “como si”. Cuando se trabaja en grupo, las personas se disponen sentadas en círculo, y la persona que se va a constelar (el cliente), por lo general, se sienta al lado derecho del constelador (la persona que facilita el taller). El cliente expone el caso, y a partir de ahí, se escogen representantes para lo que sea que se ha planteado. A mí me gusta trabajar mano a mano con el cliente, ir preguntando qué le parece, para estar segura que voy bien y avanzando en base a lo que va pudiendo sostener, en especial si el caso le mueve de forma intensa a nivel emocional.

Las personas que acceden a ser representantes van a sentir cosas, y lo que sienten no solo es real, se conecta con su propia historia, de forma que indirectamente se trabajan aspectos propios. Por eso la participación a mis talleres es gratuita, porque siento que hay un intercambio implícito en este hecho. La dinámica del trabajo se va a desarrollar dependiendo del carácter de la persona que lo facilita, de como esta persona gestiona sus emociones y sus propios asuntos no resueltos, por eso podría ser interesante poder ver a varias personas que trabajan con este método antes de decidirse a probarlo, bajo mi punto de vista.

Antes he hablado de implicaciones sistémicas, pero ¿qué son exactamente? Es importante aclararlo para continuar explicándote de qué van las Constelaciones familiares. Las implicaciones sistémicas hacen referencia a sucesos concretos que en algún momento de la historia de tu familia generaron tanto dolor y/o vergüenza que dieron lugar a experiencias inconclusas; me refiero a la familia de origen (biológica) y la adoptiva en el caso de que la haya (incluyendo organismos de acogida o tutelage). Dicho de otro modo, pasó algo tan grave que para las personas involucradas fue necesario mirar para otro lado para seguir adelante con sus vidas, y a veces, en casos relacionados con crímenes de guerra por ejemplo, tampoco estaba en su poder hacer algo distinto. Total, que estas experiencias podrían haber dado lugar dentro del seno familiar por ejemplo a creencias, lealtades o identificaciones (entre otros aspectos, por citar los más comunes) y de ahí, ciertas circunstancias de mi vida son como son. Ok, un ejemplo. Atendí el caso de un chica de unos treinta años de edad que quería trabajar su relación con el dinero, pues una y otra vez se encontraba con trabajos que le pagaban mal, tarde o nunca, a pesar de estar muy preparada, hacer bien su trabajo y cumplir con los plazos de entrega. Al hacer la constelación, descubrimos que su relación con el dinero estaba ligada a un suceso concreto: el hermano de su bisabuelo había muerto cuando solo era un niño, al incendiarse la casa que sus tatarabuelos habían comprado gracias a la lotería. En esta familia había quedado alojada la creencia de que tener mucho dinero es sinónimo de desgracia, y esta chica, inconscientemente, a través de su relación con el dinero, era leal a esta desgracia del clan, dándole la razón inconscientemente, y al hacerlo, en lo profundo de su psique, estuviera redimiendo esa desgracia de su familia, teniéndolo en cuenta.

En el desarrollo del trabajo de las Constelaciones familiares, se representan a todos los miembros de la familia implicados, estén vivos o muertos. Las personas excluidas del sistema familiar tienen mucho peso, son aquellos miembros de la familia que aunque pertenecen al sistema no son tenidos en cuenta o directamente son ignorados, bien porque murieron en una edad temprana (aquí entran también los abortos, conocidos o no), causaron un mal terrible, como por ejemplo asesinar a un miembro de su propio sistema familiar o también con aquellos miembros que rompen con alguna tradición, como pudiera ser tener inquietud por otra religión o ser artista nacido en el seno de una familia de abogados que decide estudiar bellas artes en lugar de derecho. A lo largo de nuestra vida, nos vamos vinculando y se van vinculando también al generar mucho bien, pero estos sucesos no suelen generar dificultades, más bien todo lo contrario y no se suelen ver en Constelaciones, pero se tiene que tener en cuenta por si acaso.

En el trabajo de la constelación, partiendo de la imagen de dificultad que platea el cliente, se generan impulsos de sanación de los miembros implicados. ¿Cómo? A través de los movimientos que llevan a esa imagen de dificultad a estar en paz, donde cada miembro implicado en el suceso ocupa el lugar que le corresponde, que suele tener que ver con su responsabilidad dentro del suceso y/o un buen lugar para si.

No se requiere experiencia previa para constelar y la frecuencia depende de cada persona, se suele recomendar dejar al menos un par de meses entre cada trabajo. El efecto del trabajo puede ser desde inmediato a varios años, tampoco hay garantías de que vaya a funcionar. A menudo un suceso puede tener varias capas de profundidad. El trabajo en sí suele durar desde 20 min. a una hora larga y se llega hasta donde la persona quiere o puede asumir emocionalmente. A veces, el problema es mejor que la solución.

En todas las familias, en algún momento u otro de su existencia, ha sufrido sucesos trágicos tales como: violación, asesinato,  abandono, hambruna, la muerte de alguna mujer al parir, incesto, suicidio, toxicomanía… Un sin fin de experiencias adversas que marcan profundamente a los sistemas familiares, creando realidades sobre la existencia de las generaciones venideras.

El destino trágico de un miembro del sistema familiar afecta al modo de entender la vida de esa familia, se instala en la psique familiar y por tanto en mayor o menor grado, en la de cada uno de los miembros que la forman. En la mayoría de los casos, son sucesos ocurridos hace tantas generaciones que ya nadie se acuerda de lo que pasó, y esa sería la mayor dificultad: que vive en lo oculto de la memoria familiar, motivo que podría explicar por qué generación tras generación se van repitiendo algunos patrones, enfermedades o desgracias. Una vez sale a la luz el patrón repetitivo que surgió a través de un hecho doloroso y/o vergonzoso, se puede reestablecer el orden para que cada miembro implicado asuma su responsabilidad y ocupe el mejor lugar para sí, resultando de ese modo, una experiencia conclusa (resuelta) para todos aquellos miembros del sistema familiar que a nivel interno quieran cambiar, hayan asistido o no al trabajo, unidos a través del vínculo que les hace pertenecer al sistema.

El dolor, como parte de la vida, puede aportar conocimiento, nutriendo así la experiencia vital. El dolor no transitado, habitualmente por ser muy intenso o vergonzoso,  pasa a formar parte de la psique de la familia como un trauma que se transmite de generación en generación a través de la psicogenealogía familiar. Busca ser resuelto por el hueco que ocupa, que deja un vacío. Ese espacio es detectado por alguno de los miembros que pertenecen al sistema y se coloca en el, aún sin ser asunto suyo. He podido ver que esto sucede por amor.

Cuantas más generaciones transmitan el trauma, más oculto se halla su origen. Habitualmente, observo que lo que para una generación es secreto, a la siguiente es tabú, con lo que a la cuarta ya ni se contempla el suceso o se dan por hecho como realidad fija las conclusiones que se sacaron de ese suceso en si, de manera que se instala con mayor fuerza  en el inconsciente familiar, imagina cómo actúa un suceso ocurrido hace quince generaciones!

Una buena vida está libre de cargas familiares que o bien me han impuesto o me he arrogado y por tanto no me corresponde asumir las expectativas, la culpa o las consecuencias, pues todo eso es de otros.

Otro tema del que me interesa hablar aquí es de las luchas que nos hacemos propias enfocadas a terceros. Estas tienen mucha fuerza, en el fondo toda aquella persona que lucha por una causa, desde su bando, considera que tiene razón y en el fondo, la buena voluntad la anima. El problema es que las víctimas que desean venganza, no desean solucionar realmente, si no más bien buscar aliados. De ese modo, quedan atrapados en un bucle sin fin, en el que en algún momento, inevitablemente se convierten en perpretadores al considerar que su dolor les da el derecho de infligir dolor a través de la venganza. Es un tema muy delicado. Ojo, con esto no quiero decir que una persona que ha sido víctima no tenga derecho a reclamar justicia, ni mucho menos, digo que el rencor la ancla al suceso traumático. Creo que la clave es que el dolor de la víctima sea reconocido para que esta pueda recobrar su dignidad y seguir hacia delante lo más libre posible de lo que ocurrió, incluso logrando hacer algo bueno con ello para si misma o para los demás.

Antes he hablado de impulso de sanación en relación al trabajo de las Constelaciones familiares, pero estas tampoco no son la panacea. Los cambios en la vida no se realizan solos. Imagina una persona que quiere cambiar de domicilio y tiene dificultades que se le repiten; cambiar de vivienda es mudarse, es decir, realizar todos los actos que hay que efectuar para poder vivir en otro sitio. Pero si tienes varias opciones y no te decides por ninguna, el trabajo de la Psicología sistémica a través de las Constelaciones familiares te puede ayudar a aclararte, doy fe a través de cientos de personas que he tenido el honor de atender con este método de trabajo terapéutico desde el 2013.

El trabajo en grupo se realiza con al menos seis personas, y es posible que se pueda ahondar profundamente en la dificultad que presenta el cliente, gracias al apoyo humano que ofrece el grupo. Cuando una persona se entrega al trabajo porque quiere que le sirva para impulsar un cambio en su vida, también se puede realizar individualmente, aunque yo, en los casos de salud física solo trabajo en grupo y solo en casos excepcionales trabajo psicopatologías.

Hacer el trabajo individualmente podría ser interesante en algunos casos, imagina una persona con un trabajo público,  que le pudiera comprometer socialmente airear sus secretos de familia… También personas que les cuesta mucho expresarse, o aquellas que verdaderamente tienen un caso que no quieren compartir, por los motivos que sean.  Como Psicoterapeuta, me pongo al servicio de la familia, con una mirada neutra, respetando su origen, el momento presente de su destino y todos los posibles futuros venideros. El trabajo individual lo realizo de la forma más cómoda que sea posible, que lo decido con el cliente sobre la marcha, siempre con su consentimiento al dar cada paso.

Es de entender que un mismo trabajo no le pueda servir a todo el mundo. También es cierto, y lo he visto muchas veces en terapia, que algunas personas aparentan querer un cambio en su vida y no están dispuestas a realizar los movimientos necesarios, como he comentado anteriormente, a veces el problema es mejor que la solución. Otras personas tienen destinos verdaderamente trágicos. Por ejemplo, en los casos de abusos con violencia en la infancia, en general, la persona necesita un proceso de tiempo para transitar  todo aquello que durante años ha mantenido en secreto o directamente en el inconsciente, lo apartó para poder seguir viviendo a pesar de ello. En estos casos, bajo mi punto de vista, este método podría ser un buen complemento a otras terapias, como por ejemplo el Psicoanálisis, la Psicoterapia Gestalt, el Mindfulness o la Psicología cognitiva. Se puede comprender que una persona que sufrió abusos muy graves en su infancia necesite ir despacito al transitar ese trauma. Aprender a llorar, dando un espacio a la tristeza o atreverse a expresar la rabia contenida, es muy importante para tener una vida emocional sana. En esos casos de abuso en la infancia, suele existir un enfado terrible hacia los padres y al mismo tiempo una contradicción interna enorme, ya que por muy grave que sea lo que te han hecho tus padres cuando eras peque, es normal que aún así les quieras, al fin y al cabo, la vida te llegó a través de ellos y ahí, hay un agradecimiento implícito. En casos de este tipo, pienso que no sería conveniente realizar únicamente un trabajo de Constelaciones Familiares, si no fuera la misma persona la que así lo considerara. Quiero hacer incapié en el hecho de que es muy importante no “empujar el río”, pues el solo hecho de que una persona se permita un espacio donde sincerarse delante de otra, ya es mucho.

Sea lo que sea lo que te ocurre y como lo vives, existen sucesos importantes en tu historia familiar que pueden estar marcando “el guión” por el que transitas en tu día a día. Pienso que no se trata de cambiar lo que eres, sino de ser consciente de como eres para aprender a sacarte el mejor partido.

En el caso de que te interese hacer este trabajo conmigo, sea individual o grupal, escríbeme cuanto antes para concertar la visita.

La participación en mis sesiones grupales es gratuita, no necesito hacerte una entrevista previa ni necesitas experiencia. Las dudas que tengas las puedo intentar aclarar por escrito a través de whats app, por mail o el mismo día de la sesión, que seguro que tus preguntas serán interesantes para el grupo. Si tienes miedo es buena señal, lo desconocido suele asustar y muy probablemente quiere decir que te estás abriendo a algo nuevo. Si se trata de algo que no estás resolviendo desde hace tiempo, seguramente se requiera hacer algo distinto.

Quedo a tu disposición para posibles dudas y/o aclaraciones.

Un saludo,

V.