Si bien es sabido que la vida en el hogar es una parte muy importante en el desarrollo de un niño, en todos los ambientes en el que este se desarrolle, va a aprender algo. Pienso que es importante que como padres, madres o tutores, comprendamos que es bueno dar opciones al niño para que pueda disponer de un amplio abanico sobre el que construir su visión del mundo.

Pienso que es súper importante proteger a los niños de nuestros rollos de adultos, que tengan tiempo para jugar (ojo con las tecnologías como canguros, es otro tipo de abandono) y descansar. Con cada historia que he atendido como terapeuta, he podido ver que es primordial cuidar tanto la actitud como el lenguaje con el que nos relacionamos con los niños. Nuestra forma de comunicación con para con ellos, es la base sobre la que van a a construir su propia comunicación, es decir: su relación con el mundo. Necesitan aprender a sostenerse a si mismos sobre límites, confianza y respeto hacia ellos mismos y hacia los demás. Se trata de acompañarles en su desarrollo para que de adultos puedan ser lo más autónomos posible, personas que puedan convivir de una forma satisfactoria en sociedad. Sería maravilloso que pudieran aportar lo mejor de ellos mismos al mundo.

A lo largo de mi carrera, he visto que tratar a un hijo como amigo, convertirlo en confidente, sobreprotegerlo, ignorarlo o ningunearlo, son formas de abuso psíquica y emocional que a la larga acaban por tener consecuencias terribles en su vida. Si te sientes sola como persona, busca amigos, no es justo que tu hijo ocupe un lugar en tu vida que no le corresponde, como por ejemplo, el que tienes libre de pareja. Si te supera educar o hacerte cargo, busca ayuda. Si te preocupa que se pueda hacer daño, explícale los peligros, el riesgo que vivir conlleva y confía en su suerte; si le haces crecer en una especie de urna de cristal, no le estás preparando para el mundo real y las consecuencias se reflejarán en sus dificultades para afrontar la vida cuando sea una persona adulta, en relación a si mismo, los demás y el entorno.

El miedo que tú tengas a no ser un buen padre, madre o tutor, es tu responsabilidad, encuentra la manera de protegerlo de tu inseguridad, muy probablemente hable de tu propia madurez y/o la relación que tuviste con tus padres.